marzo 2019

Smart City, Cesano Boscone


Cesano Boscone es una localidad italiana de la ciudad metropolitana de Milán que en el 2018 decidió revitalizar el entorno urbano con el objetivo de mejorar el bienestar de todos sus habitantes. Las intervenciones se han dirigido principalmente a la sostenibilidad ambiental, la seguridad y las comunicaciones. A la nueva red de iluminación pública se han incorporado tecnologías de tipo smart city para ofrecer y gestionar nuevos servicios: cámaras de videovigilancia delante de las escuelas, las guarderías y la biblioteca, acceso a internet con hot spot wifi en el centro histórico y en los principales parques públicos, estaciones de recarga para coches eléctricos y así incentivar la movilidad sostenible, tótems con información útil sobre el territorio capaces de garantizar la máxima interactividad entre la entidad y los ciudadanos, sistemas de detección del tráfico de vehículos, estaciones meteorológicas que permiten informar a los ciudadanos en tiempo real y bancos inteligentes para crear puntos multimedia donde cargar el móvil, conectar el smartphone, la tableta o el portátil a la red wifi. Con esta operación se han mejorado las condiciones de vida de los espacios urbanos, se ha mejorado la calidad de la iluminación y se ha facilitado la conectividad.

Se han utilizado unos 2000 puntos de luz: las instalaciones más obsoletas se han sustituido íntegramente y los demás se han adaptado a la normativa de referencia. Las viejas lámparas se han sustituido con los sistemas ópticos led Cariboni de última generación. Los productos que se han elegido son: Kalos, Kai, Agathos, Levante, Newton y Flat Link. Además de un ahorro energético del 70 %, las soluciones lumínicas de Cariboni han permitido limitar de forma neta la contaminación luminosa y reducir las tareas de mantenimiento. De hecho, los sistemas de telegestión integrados en los nuevos puntos de luz permiten reducir el flujo luminoso durante las horas nocturnas con menor tráfico y detectar las averías a distancia. La voluntad de valorizar el espacio urbano nocturno ha requerido que se adapte la temperatura de color de la luz blanca a los diversos contextos de instalación. Cariboni ha suministrado sus sistemas en tres versiones diferentes: luz neutra 4000 K, luz cálida 3000 K y luz ultracálida 2200 K. La preferencia por las bajas temperaturas de color se debe a la exigencia de mejorar la visión nocturna, reducir los deslumbramientos y limitar el impacto ambiental.

“Una importante y costosa intervención de renovación –explica el alcalde Simone Negri– necesaria tras haber comprobado que solo el 60 % de los elementos de iluminación se encontraba en buen estado y que alrededor de unos 1000 no cumplían con la normativa de referencia. Sin olvidar los crecientes problemas debidos a la antigüedad de las redes de algunas instalaciones, que en los últimos años han requerido intervenciones cada vez más caras y agresivas...”.

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